Llevo bastante sin escribir, pero os prometo que es por falta de tiempo y no por falta de ganas. Aunque han pasado algunos eventos sobretodo quiero escribir sobre el baloncesto, porque es algo que me tiene realmente impresionada. Para los que no lo sepáis yo en España jugaba al baloncesto, así que cuando llegué aquí decidí meterme también el equipo. Todos sabemos que en nuestro país el deporte femenino no es algo que a la gente realmente le importe, en cambio aquí se vuelcan muchísimo.
La semana pasada empezamos la temporada. En el primer partido tuvimos el doble de público del que habitualmente tiene mi equipo en España, los entrenadores salen a la pista en traje de chaqueta, tenemos managers que nos dan el agua y toallas...
Antes del partido, en el entrenamiento, nos dedicamos a preparar cómo íbamos a salir a la pista.
Cuando el partido empieza todas hacemos 'el pasillito' para las 5 del quinteto inicial, que son anunciadas por megafonía, se acercan a saludar al entrenador del otro equipo y luego se reúnen en el centro de la pista.
Y bueno, los chicos de baloncesto son una pasada, y siempre cuando tenemos un partido vienen a apoyarnos y cuando vamos a salir a pista nos hacen un paseito y gritan muchísimo y animan como nadie.
Realmente está siendo una pasada todo esto.
jueves, 17 de noviembre de 2011
sábado, 5 de noviembre de 2011
Pues estas últimas dos semanas han tenido muchas cosas nuevas y muy chulas.
Fue Halloween y fue completamente de película, ibas por las casas y estaba lleno de niños disfrazados y te daban mil millones de chucherías. Lo que es curioso es que para nosotros Halloween es disfrazarse de algo que de miedo, y para ellos es como nuestro carnaval, que con tal de disfrazarse vale cualquier cosa. Después de ir treat-or-tricking fuimos a la iglesia donde cenamos y luego se pusieron todos los trucks en círculo y nos iban dando chucherías, la verdad es que moló mucho.
Y hoy he ido a practicar tiro, ha sido la primera vez en mi vida que he tenido una pistola de verdad en mis manos y que he disparado y es una sensación increíble. Es una mezcla de relajación y subidón difícil de explicar, pero que realmente merece la pena experimentar.
Y hoy he ido a practicar tiro, ha sido la primera vez en mi vida que he tenido una pistola de verdad en mis manos y que he disparado y es una sensación increíble. Es una mezcla de relajación y subidón difícil de explicar, pero que realmente merece la pena experimentar.
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